HABLANDO DE TODO UN POCO
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- Categoría: Reflexión
- Publicado en Lunes, 12 Septiembre 2011 18:45
- Escrito por Constantino
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Ahora que estamos viviendo el final de las vacaciones, hablemos de todo un poco, que también entre pucheros anda el Señor, que decía la Santa de Ávila cuando se extasiaba con la sartén en la mano. Los que dedicamos parte de nuestro tiempo a esto de la “Escritura”, bien como escribidor, bien como escriturista, y tenemos por cacerola la pluma, por sartén el ordenador y como necesario condimento, la Biblia, hemos de ser conscientes de la importancia del lenguaje.
El mundo comenzó a ser conocido por el ser humano cuando tuvo capacidad para pronunciarlo y las tradiciones fueron recordadas en la posteridad, cuando fueron escritas. La Biblia y su antropología saben de esta fuerza arrolladora. Desde el Génesis la palabra de Dios recorre la historia humana… a través del hombre. O como indica la Verbum Domini “La Palabra divina se expresa verdaderamente con palabras humanas” (nº 11).
Diera la sensación que a los creyentes se nos hubiera olvidado esta antropología de la palabra, que desde la teología, es a su vez cristología. Los sociólogos, psicólogos e ideólogos de lo social y de la política, saben de su fuerza y retuercen constantemente el lenguaje conforme a sus personales apetencias.
¿Recuerdan aquel ¡vete con Dios! de nuestros mayores? Posteriormente se convirtió en “con Dios”, para pasar al “A Dios” y por último al “adiós” Se ha ido ocultando el lenguaje religioso del creyente: Si estás conmigo, deseo que lo sigas estando incluso cuando estés lejos, por ello “vete con Dios” que con él me quedo y en él seguimos juntos.
Asimismo, el ¡vaya por Dios!, expresión de conformismo cuando ocurría un hecho que al no ser a primera vista para nuestro bien, lo ofrecíamos a Dios cual brindis: !vaya… por Dios!
¡Qué importancia tenía el saludo! Saludo era sinónimo de salud. Quien tenía salud podía ser saludado, caso contrario, tenía que permanecer en casa para no contaminar al prójimo. Por tanto quien saludaba y a quien saludabas, tenían salud. Expresión que también se usaba a la hora de encontrarse dos personas ¡salud compadre! Sanación y salvación iban unidos. Tus pecados te son perdonados, decía Jesús…y quedaba salvado a la vez que sanado.
Hoy las lenguas han quedado tan contagiadas que vivimos nuevamente la Babel bíblica. Creemos entendernos ¡Ojala!: Oj (quiera) Alá (Dios). Sí, Dios lo quiere pero ¿nosotros?
Ojala tuviéramos conciencia, como nuestros antepasados, de la importancia del lenguaje. Con la asignatura llamada lógica, aprendían la ciencia del logos. Hoy hemos perdido ¡estamos perdiendo! el saber religioso, y con él, la causa de muchas de nuestras expresiones sociales y culturales. Otros, esos que hemos llamado ideólogos, pretenden imponer una forma de hablar, olvidando que el lenguaje, nace en el pueblo, es del pueblo y para el pueblo…
También el mundo comercial y publicista conoce de su fuerza cuando crean sus productos ¿Recuerdan el éxito publicitario de los anuncios de la lotería? Dios estaba en los dados cuando se juegan las vestiduras de Jesús (Jn 19,24), o cuando le cae en suertes entrar a Zacarías en el Santuario (Lc 1,9). Ahora, rememorando el saber religioso que se haya en el inconsciente colectivo, los publicistas destacan en los anuncios del juego el número 3 (expresión de la divinidad) o el 7 (expresión de la humanidad). Efectivamente, los números que los publicistas destacan en los anuncios y aparecen en primer término en las bolas de la lotería son, precisamente, el 3 y el 7 por guardar memoria inconsciente y colectiva de la cábala bíblica. Asimismo, una gran mayoría al comprar décimos, solicitan números con estas terminaciones.
Ayer escuchaba a una mujer decir de otra (y confieso que este ha sido el motivo de la reflexión): Esa mujer es una perra, aunque no es extraño en este perro mundo -¿Qué culpa tiene el perro? – le pregunté- ¿Acaso no es, junto al caballo, uno de los animales más dóciles y serviciales para el hombre? El perro es un animal bueno para la compañía humana ¿por qué mencionamos su nombre para expresar algo malo y no al león, al cocodrilo, a la culebra, etc.?
En Ingles la palabra que representa a Dios es God.
- ¡Vaya por Dios otra vez salió la religión! -…
- Qué le vamos a hacer, Santa Teresa, tampoco podía dejarla, ni cuando freía huevos.-
Decíamos que Dios en Inglés es God. Por tanto, God, si es Dios, es lo óptimo. Pues bien, si lo mejor es God, lo contrario será lo peor, es decir dog (la palabra God leída al revés). Ciertamente que lo contrario a God es dog y este vocablo, en inglés, significa perro. De ahí la expresión de la mujer antes mencionada. Y es que, Dios, también está entre las letras.
Lo siento, pero la teología está en la cocina de la comunicación humana. Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres (Lc 8,32). El lenguaje, el logos, es uno de los mejores vehículos para buscar la verdad. La frase evangélica tiene el peligro de creer que el hombre puede alcanzarla, cuando lo más exacto es que el creyente es alcanzado por ella, como recordó el Papa en el discurso dirigido a los profesores universitarios en el Escorial, con motivo de la reciente Jornada Mundial de la Juventud.
Días pasados, me paró una vecina de San Clodio, bello lugar de mis vacaciones a orillas del Sil, al final de la Ribera Sacra.
-Ya salió otra vez la religión-
-Qué le vamos a hacer, es Sacra porque produce vino y para nuestra sociedad ¿Hay algo más sagrado que el vino?: Dios también está entre los viñedos ¿Y dónde, no?
Decía que el otro día me paró una parroquiana (y sigo, sin comentario alguno pues hasta hace cuatro días las comunidades y ayuntamientos se dividían en parroquias), que leía estas reflexiones a través de la red, y me indicó lo difícil que era entender la Biblia, a la luz de lo que iba leyendo con nuestras reflexiones; con todo el cariño y agradecimiento le respondí:
-No se preocupe por lo que crea que no entiende de la Biblia, preocúpese por aquello que, habiéndolo entendido no sea capaz de aplicarlo en su vida-.
La Biblia tiene un lenguaje apropiado a los tiempos en los que se escribió. Sin embargo, no es tan complicada como a veces nos parece y si no, ahí va un ejemplo del libro de los Proverbios escrito hace aproximadamente 26 siglos, y parece que la sentencia, acaba de pronunciarse: “Más vale un plato de legumbres con cariño, que un buey cebado con odio” (Pro 15,17). Parece que no han pasado siglos de historia a través de este dicho. En muchas reuniones familiares ¡incluso en fiestas! habría que repetirlo…
La sabiduría popular sigue siendo el mejor lenguaje donde Dios habla. Escuchemos a nuestros mayores y amemos nuestras tradiciones, ellas son el eslabón perdido que necesitamos reencontrar si queremos legar valores a las generaciones futuras.
El logos se hizo carne, escribió San Juan en un contexto helénico. La palabra en cada uno de los lenguajes, es el logos hecho carne. Hablando de todo un poco, amemos nuestras lenguas, pues en ellas, como entre los pucheros, anda Dios.
España tiene una riqueza de lenguas que han de servir para unir y enriquecernos en nuestras diferencias, y no para acrecentarlas, empobreciéndonos ¡Cuánto castellano aprendo leyendo gallego! Pero, en fin, llegando a estos pensamientos, más vale recordar que el hombre sabio piensa lo que dice y nunca dice lo que piensa, por tanto…!con Dios!

